jueves, 8 de abril de 2010

EL TEATRO INFANTIL COMO COMPROMISO DE VIDA

EL TEATRO INFANTIL COMO COMPROMISO DE VIDA
Por: Inés Muñoz Aguirre




El teatro infantil ha permitido a muchos adultos y niños acercarse por primera vez a las artes escénicas y descubrir a través de él que hay una manera invalorable de conectarse al mundo de las artes desde muy corta edad. A pesar de sus multiples herramientas para la enseñanza el entretenimiento y el manejo de códigos  que permiten a través de historias fantásticas y de elementos visuales acercarse a ese público ávido de conocimientos, pareciera ser considerado un arte secundario al que no se le da el valor que se merece.
Sergio Villamizar está desde muy joven comprometido con el teatro infantil, dedicándose a la producción con el Grupo Ensamble Teatral en el cual viene realizando un trabajo constante desde hace 17 años. La producción de uno de sus más recientes trabajos “Princesas”, nos lleva a hacer junto a él una reflexión sobre un género que siempre ha parecido estar rezagado y a la espera de ser reconocido, tanto por los creadores,  como por los actores y el público en general.
-          ¿Como llegas al teatro infantil?
-          Fue por pura casualidad, yo estaba en el liceo cuando como parte de mis actividades el teatro comienza a llamarme la atención. Recuerdo que con un grupo de compañeros, montamos una obra de Aquiles Nazoa y este trabajo es visto por Dennys Latorraca que era del Teatro Tilingo. Después de ver el trabajo con mucha atención se dirigió a mi particularmente y me preguntó si me gustaría ir a ver un ensayo del Tilingo que era sin duda el grupo de teatro infantil más importante y que para ese entonces ensayaba en lo que ahora es el teatro San Pedro. Por supuesto que aquella invitación despertó mi curiosidad y fui a ver como trabajaban. Ese fue mi primer acercamiento a un ensayo de un grupo profesional. La obra que no se me va a olvidar nunca, era la isla de los Casi Animales. En ella trabajaban actores muy reconocidos como Rocio Rovira, y Jesús Maza Fuentes.
-          El teatro pareciera tener una especie de magia que hace que uno nunca olvide cual fue la primera obra de teatro que vio, obviamente para ti debe haber significado la definición y un mayor acercamiento para el inicio de lo que haces ahora…..
-           Si, como te dije en ese momento yo estaba estudiando bachillerato, me graduó y para esa época comienza un gran auge de Lili Alvarez Sierra. Ella trabajaba en el centro en la esquina de Hoyo y me acuerdo que allí había un espacio donde daban clases de flamenco; después entrabamos nosotros a estudiar teatro. Recibíamos clases directamente con ella y a la par montábamos obras en las cuales obviamente destacan los clásicos como La Cenicienta o Don Juan Tenorio, hacíamos teatro infantil y de adultos. Luego participé en el proceso que es cuando se retira un poco Lili y el nieto Cesar Sierra toma las riendas del grupo y les dan el Teatro Las Palmas. Allí se empiezan a montar de forma más constante obras más clásicas y más tipo Hollywood, con música, grandes vestuarios. Entre ellas recuerdo a Peter Pan, La Flauta Mágica. Allí es donde verdaderamente comienza mi carrera y decido estudiar teatro, entro en la Escuela Nacional Cesar Rengifo, donde estudié durante cuatro años.
-          ¿Cómo resumirías la experiencia de esos cuatro años?
-           Para mi fue muy importante porque además de estudiar experimentábamos con los compañeros y montábamos escenas de obras, pero era otro tipo de teatro. Eso hace que durante cuatro años me distancie de lo infantil  y comencé una investigación más dedicada al teatro de adultos. Todo el proceso formativo está dirigido a ello. Además los profesores te exigen ver teatro de adultos,  lo cual hoy en día me hace reflexionar sobre la necesidad de que en las escuelas exista el teatro infantil como materia. En las escuelas como la Juana Sujo, la Porfirio Rodríguez, la Cesar Rengifo, el teatro infantil debe ser una cátedra. Está bien que uno estudie sobre el distanciamiento, sobre Stanislavski , pero igual uno debería ser enseñado sobre el lenguaje del teatro infantil, sobre los códigos que se manejan en él y sobre su importancia.
-          Sin duda. ¿Cuál es la diferencia esencial que tu señalarías entre el teatro infantil y el teatro de adultos?
-          En primer lugar que para hacer teatro infantil el actor debe ser integral. Yo considero que en ese sentido el teatro de adultos es menos exigente, te puedes permitir no saber de canto, no saber de baile, mientras que el teatro infantil te exige más como actor, que hagas acrobacias, que hagas malabares, tienes que tener una psicología  para llegarle al niño, tienes que dominar el canto y el baile.
-          ¿A qué te refieres cuando hablas de tener una psicología especial?
-          A que los niños son muy “pilas”, y no aceptan ser tratados como tontos es necesario que sean tratados con inteligencia, que tengas un lenguaje que te permita comunicarte con ellos y que no sólo entiendan la historia, sino que formen parte de ella. Trabajar para los niños tiene algo muy importante, el niño te dice directamente sin tapujos si algo no le gustó, no es como el adulto que disimula, que es más político. El niño incluso le gusta subir al escenario y compartir contigo.
-          Considero que en ese sentido el primer paso en cuanto a exigencia está en la  dramaturgia. ¿Cómo ves tú esta área?
-          Hay mucha y a la vez hay poca dramaturgia. Uno tiene poco  contacto con los que hace dramaturgia en nuestro país y uno termina eligiendo montar los clásicos e inventas hacer adaptaciones, lo cual te lleva a cometer muchos errores también, porque si uno no escribe no manejas los códigos necesarios para cuando se escribe teatro infantil.
-          Si tuvieras que hacer un análisis de cómo está en este momento el teatro infantil en nuestro país, ¿Qué dirías?
-          Hay muchos grupos que en este momento están montando teatro  infantil, no te sabría decir cuál es la razón exacta, porque les gusta o porque han descubierto que es una mina de oro. Incluso estamos viendo obras  montadas con actores de televisión, te das cuenta como en un mes  te montan una obra y entonces uno se queda preguntándose ¿pero cómo es esto si uno tarde tres meses en preparar a los actores, en trabajar en el libreto, con una obra que pueda llegarle al público? Y no estoy hablando mal, ni menospreciando a nadie, yo creo que hay actores que pueden trabajar en el medio pero que no tienen la capacidad, ni están preparados para trabajar para los niños.
-          ¿No crees que esto tiene que ver directamente con la parte económica del teatro, porque el trabajar con un rostro conocido te garantiza la taquilla?
-          Claro, allí van de la mano la parte económica y la parte comercial.  Tu montas Cenicienta con una actriz de televisión y tienes taquilla segura, pero uno se plantea bueno van a ver la obra porque quieren ver a fulanita o sutanita, no porque vengan buscando el contenido de la obra, buscando un trasfondo que en el teatro infantil más que en ningún otro, yo considero muy importante.
-          Eso siempre ha estado presente, el tema de la televisión para mover la taquilla, ha sido un tema de discusión toda la vida en los que hacen teatro y creo que eso nunca va a cambiar, ¿pero no crees que el tema real es como lo estás diciendo un tema de contenido, entonces, cómo  crees que eso se pudiera enfrentar?
-          Creo que es un tema de textos y creo que tenemos buena dramaturgia infantil pero también creo que no está siendo difundida como debe ser.
-          ¿ Si eso es así como crees que se pueda solventar este problema inicial, para elegir adecuadamente lo que se hace, cómo y con quien se hace?
-          Debería producirse un encuentro, existe el teatro infantil escrito en el país, deberíamos reunirnos, directores, actores y dramaturgos, confrontarnos todos , ver lo que está pasando, plantearnos hacia dónde va el teatro infantil hoy en día. Lamentablemente el teatro infantil como organización ha tenido un bajón y esos encuentros no han podido darse, sin embargo creo que la interrelación y el intercambio deberíamos buscarla aunque sea a través de internet. Yo busqué para esta última producción a través de Internet, me metí en un blog preguntando si alguien conocía o tenía piezas de teatro infantil. Entre los sitios donde entré me metí en un blog de México y como a la semana me escribió Esteban García quien es el autor de la pieza que estamos montando y me dice, que tiene una pieza y me la mandó. Descubrimos una pieza totalmente diferente, nos gustó, le comunicamos que quizá la montaríamos y nos escribió diciendo que estaba halagadismo, enseguida nos mandó una carta cediéndonos los derechos. Yo estuve buscando acá en  Venezuela y no conseguía, aparte de que yo siento que los dramaturgos son celosos con sus obras.
-          Creo que quizá allí radica uno de los problemas de nuestro teatro, tanto en el infantil como en el de adultos, que debería existir un mayor acercamiento con los autores nacionales, la gran pregunta está en ¿cómo hacerlo?
-          No hago una búsqueda en bibliotecas, yo la he hecho por internet, quizá porque uno comete el error de pensar siempre en los mismos dramaturgos, uno se plantea, que están los de siempre Carmelo Castro, está Cesar Sierra y no busca más allá.
-          Cuando se habla de acercamiento a la dramaturgia, también hay que tener claro hacia donde uno se quiere dirigir desde el punto de vista conceptual ¿Hay un tema en particular que te interese como productor?
-          Siempre me han gustado los musicales, trabajar con mucha gente, siempre hemos tomado temas como los valores, la amistad, el amor, el compañerismo. El compartir  valores es un tema de gran importancia hoy en día,  que lo digo con la experiencia que me da el dar clases en una zona de escasos recursos. Zonas donde se pierden esos valores, donde ves una desintegración social de la familia. Esa situación no hace más que reafirmarme en lo que creo. Nosotros en el grupo siempre tratamos de enfocar nuestro trabajo hacia eso, a que la gente se sienta interesada por el contenido.
-          ¿Y en cuanto a los géneros, cómo definirías tu búsqueda?
-          Nuestro norte es trabajar el género musical, con coreografías, vestuarios llamativos, nos caracterizamos porque siempre trabajamos con grupos de 15 personas en adelante. En Ensamble teatral, tenemos 17 años haciendo teatro para niños, y en todo este tiempo sólo hemos hechos dos obras para adultos porque de verdad nuestro interés es el teatro para niños.
-          ¿Quiénes conforman el grupo?
-          Yo diría que somos tres los que estamos dedicados a él, me acompañan Landys Sleiman egresada también de la Escuela Cesar Rengifo y Francisco Aparicio quien se graduó en el pedagógico en estudios sociales, pero que estuvo haciendo teatro con Daniel Izquierdo un director muy renombrado que conocía a Cesar Rengifo. Aparte de eso Ricardo hacia teatro comercial infantil en el Teatro Chacaito. Un teatro que también es válido, que llega, que tiene su fin y lo logra muy bien.
-          ¿No crees que lo ideal sería lograr un equilibrio perfecto, entre actores, contenido, la visión de empresa desde el punto de vista de producción….?
-          Es muy difícil lograrlo pero creo que se puede hacer. Hemos querido trabajar con gente de televisión para ver el proceso, como logran liberarse del tema de los tres o cuatro meses…..
-          ¿Y por qué crees que ocurre eso?
-          Por su mismo ritmo de trabajo, te piden el libreto, lo ven y te das cuenta que no hay un estudio a fondo, se lo aprenden de memoria y enseguida montan.
-          ¿Estaríamos hablando que lo que hacen es construir arquetipos?
-          Exactamente.
-          ¿ Cual es la diferencia, con el trabajo que ustedes hacen como agrupación?
-          Que hay un análisis de texto, hay un trabajo de mesa, uno se interesa por conocer al autor, de donde es, donde nació, en fin…. Conocer la historia social, el porqué se escribió esa obra, en que época fue escrita, cómo son los personajes  y después es que comienzas un proceso donde ves como cada actor va trabajando su personaje.
-          Otro aspecto muy importante en el hacer teatro son los recursos, es el cómo se hace. Tu elegiste el área más difícil, la producción, que es precisamente la encargada de generar esos recursos tan necesarios. ¿Cómo se produce en Venezuela en este momento?
-          Es muy difícil, en todo momento uno está tratando de hacerlo mejor, de conseguir patrocinantes, de conseguir quien se interese por el trabajo. En este momento nosotros estamos trabajando con dos patrocinantes nada más. Realmente es muy cuesta arriba porque tanto la empresa privada como el mismo Estado, no respaldan la parte artística en general, el movimiento cultural, si eso es así, entonces evidentemente, mucho menos se respalda el teatro infantil. Es muy difícil que una empresa te patrocine. Una vez logramos con Purina hacer una mezcla importante, incluso logramos tener una especie de comercial dentro de la obra, pero eso era antes.
-          ¿Si están atravesando todas esas dificultades, entonces qué hacen?
-          Me atrevería a decir que ahora estamos trabajando con medios económicos propios. Tenemos tres años recibiendo el mismo subsidio con lo cual prácticamente no puedes hacer nada, vamos resolviendo….
-          ¿Y cómo funciona la taquilla?
-          El retorno de la inversión es muy poco, eso lo puedes lograr cuando logras vender funciones a una petrolera, a la empresa privada.

Como Sergio Villamizar hay muchos creadores trabajando en el país. Un país que cuenta con un sector cultural que debería ser reconocido porque la cartelera teatral demuestra el esfuerzo que se está realizando desde distintos grupos por brindar al público opciones de calidad. Un público que además se ha ido ganando a través de un trabajo constante. El teatro infantil tiene además el gran valor de ser la puerta que permite al espectador, acercarse por primera vez a la magia que genera una representación en vivo. Con el teatro infantil se gana un tiempo para soñar.

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